LOS DEDITOS
La pintura para dedos es perfecta para aprender a
dibujar y permite a los niños experimentar con los
materiales y dar rienda suelta a la imaginación. Así
que… ¿Por qué no ayudarles a fomentar esta actividad
en casa?
Existen muchas posibilidades para disfrutar y jugar
mientras pintan con los dedos:
- Sobre papel: Mejor si es grueso, ya que absorbe más la pintura y no se rompe fácilmente.
- Sobre una mesa de su tamaño: Pintar directamente con los dedos sobre una mesa baja ofrece más espacio y libertad de movimientos que el papel. Para sacar una impresión del dibujo solo hay que poner un papel sobre él y presionar unos segundos.
- Decorar una bandeja de plástico: Además de ser divertido permite hacer una limpieza fácil bajo el grifo. Pueden encargarse ellos mismos mientras observan cómo se diluye la pintura y desaparece.
- En la bañera: Esta es, quizá, una de las aplicaciones más llamativas y prácticas. Basta con colocar los botes de témpera y dejar que pinten a su antojo antes de su baño diario. Después la pintura se elimina rápido con la ayuda de la ducha.
- Sobre un espejo: Así descubren cómo al pintar sobre él va desapareciendo su propio reflejo.
- Con botes roll-on: Rellenos de pintura se usan como un gran bolígrafo.



